contratos de inversíon en el extranjero

Las inversiones en el extranjero consisten en mantener dinero en una jurisdicción fuera del país de su residencia.  Las jurisdicciones extranjeras son una solución comúnmente aceptada con el fin de reducir las cargas impositivas impuestas en la mayoría de los países tanto a inversionistas mayores como menores.  Los domicilios seleccionados en el extranjero pueden servir como paraísos para la evasión de impuestos, lavado de dinero o para esconder o proteger dinero obtenido ilegalmente del sistema judicial en el país del inversionista.  También  permite a los inversionistas legítimos tomar ventaja de tasas más altas de ingresos o tasas más bajas impositivas sobre dichos ingresos ofrecidos mediante la operación vía dichos domicilios.  La ventaja de las inversiones en el extranjero es que dichas operaciones son tanto legales como menos costosas que las soluciones ofrecidas en el país del inversionista –o “en su propio país”.  Los lugares favorecidos por los inversionistas para obtener tasas más bajas impositivas se conocen como centros financieros en el extranjero o (a veces) como paraísos fiscales.